sábado, 2 de diciembre de 2017

La F1 olía a naftalina

Quiero ser sutil, no quiero herir suceptibilidades. Los gerontes son una base de nuestra sociedad, mis respetos a ellos y sus vivencias que nos convierten un poco en lo que somos.




Ahora sí, seamos sinceros.


Olor a naftalina, a caña de ruda o a heno de pravia. Los muebles de madera perfectamente limpios, con algunos mantelitos de crochet encima y un color sepia que predomina en un ambiente por momentos lúgubre. Suena un tango o una chacarera de fondo, acompañado de un carraspeo de chinela contra el suelo. Si no es eso, es la tele a todo lo que da con el programa de Navarro o el de Majul, pero seguro mandan a la horca al distinto, nunca medias tintas.


No, no hablo de la casa de tu abuela o de un tío tuyo. Esa es la personificación de la F1 hasta ahora. Esa es la F1 que nos dejó Bernie Ecclestone, esa es la F1 que no permitía que los jóvenes la alcanzaran o que las mujeres se acerquen a ella salvo que sea para sostener un cartel en la largada.


En los últimos años vivimos la transformación forzada de la máxima. Introdujeron ingenieras, inversoras y responsables de equipo al álgido mundo de la máxima. Pilotos cada vez más jóvenes, al punto de que en 10 años se bajara el récord de “El ganador más joven” unas 3,4 veces. Intentos de hacer partícipe al espectador promedio en votaciones como “Driver of the day” y demases.


En términos de marketing, la F1 perdió terreno en las redes, momento en el cual se hicieron fuertes otras organizaciones deportivas que marcaron tendencia como la NBA o el NASCAR. La F1 tenía que estar ocupando ese podio de vanguardia, pero a Bernie y su gente no les interesa ver Twitter, por lo que ellos no saben que allí es donde transcurre todo. Donde siempre transcurre, se comenta y se dicen boludeces todas en torno a la #F1, #BrazilGP, pilotos y derivados. Cuando no prestás atención a tu audiencia y te quedás caliente sólo con un target, difícilmente vas a progresar.


Por eso, Carey, Bratches y Brawn (a quienes de ahora en más les diremos El Triunvirato) decidieron hacer una especie de rejuvenecimiento completo a la F1.


Primero, empezaron a prestarle atención a detalles (el nene que lloró en la tribuna y lo llevaron a conocer a sus pilotos es un buen ejemplo de empezar a prestarle atención a tu audiencia), después introdujeron otras movidas como el FanDay previo al GP de Inglaterra y por último, el cambio de estética. El logo de 1994 se consolidó como la identidad de la F1 en los últimos 20 años, sin embargo seguramente en sus inicios también pasó lo mismo que con el logo actual.


El logo viejo parece un dibujo a mano alzada o hecho con stencil. Igual me gustaba.
En cuanto al nuevo, se nota la tecnología, las ganas de ponerse “a tiro” y esa leve tendencia de ir “hacia adelante” como los logos del WEC, Moto GP, DTM o incluso el Turismo Nacional argentino. Podría interpretarse incluso que es el rastro de viento cuando pasa un auto fuerte cerca tuyo.


Destapando el Social Media
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Así fue el anuncio de la unión entre Heineken y la F1, en la cual la cervecería se acomodaba como el sponsor principal. Ya los circuitos y demases se tiñeron de verde Rolex, y ahora les sumamos el verde cervecero.


¿Qué incluía también esta unión? Que Heineken y su equipo de MKT se hiciera cargo de la comunicación digital de la F1. Pero, ¿hablamos de impulsar a la F1 en redes o de poner a disposición al departamento de marketing digital para cranear algo?


La F1 ya está bastante impulsada y posicionada en las redes sociales como uno de los tópicos deportivos más importante. En Argentina, la F1 posiciona en cada carrera entre 2 y 4 keywords en los TT.


En cuanto al departamento de Marketing, ¿la F1 no tiene presupuesto o capital humano para empezar su propia área destinada a lo digital? ¿Me van a decir qué tan difícil es para FIA hacerse de una agencia o formar un equipo propio destinado a la comunicación web, redes sociales y campañas de publicidad online?


La cuenta de F1 en Instagram es aburrida, parece manejada por alguien que descubre una herramienta nueva y se encarga de usarla hasta el hartazgo. En cuanto a las otras redes sociales, todas comunican lo mismo. La única excepción es TW los días de carrera… Que intenta hacer un RTM. Y aún así y todo, pese a haber llegado tarde, es como se llega tarde a sí misma.


Habiendo anunciado el nuevo logo (y en consecuencia, la nueva imagen) continuaron por 2 meses usando lo viejo. Si ya anunciaron el cambio de estética, tipografías, render, etc…

Hermano, estás llegando tarde a vos mismo!


Trabajo en Social Media hace años, y me empecé a meter en el marketing digital propiamente dicho hace menos de un año. Ver qué le hacen y cómo a mi querida F1 me obliga a hacer estos descargos. Triste como que tus dos pasiones se confronten, ¿no?


Es así, que sólo le deseo lo mejor a la F1 en este reposicionamiento en el marketing. Que lleguen a los jóvenes a través de las nuevas tecnologías, que se pueda ver una carrera desde un celular en el punto más remoto con tecnología 3G. Que las redes escuchen y no hagan comunicación unidireccional, sin escuchar al usuario/fanático. Que la cercanía de la F1 se haga más notoria. No es una entrada a no tocar a los pilotos, es una entrada a ser parte de algo de lo que nunca pudimos ser parte.

Sí, incluso con ese intento de registrarte para votar el Piloto del día fallaste. Hay medios más medibles y rápidos que la web de la F1 no optimizada para celulares, que a su vez pide un registro...

(Veremos qué viene para lo que viene)


Esta nota fue escrita en diciembre del 2017. La estética y la comunicación de la F1 cambió para el año 2018, por lo que en breve actualizaremos esta nota.

B.M.

viernes, 24 de febrero de 2017

e-Ameo

Las repercursiones no se demoran en llegar. En nuestras redes sociales parece que competimos entre amigos con "Mirá quién me sigue" o "Mirá quién faveó mi tuit". Ya es anecdótico, pero en un grupo de WhatsApp de chicas que nos gustan los autos, tuvimos dos días en los que no podíamos parar de hablar de las interacciones de Nelson Piquet, Daniel Abt, Felix Rosenqvist... No como una competencia, sino más bien como una sorpresa. Tantos pilotos juntos en una publicación de Instagram o de Twitter. ¿En otras categorías se ve?

Dos amigos míos (uno más que otro, adivinen), Andy y Felix. 

La llegada de la Fórmula E nos descolocó a muchos. Desde los autos eléctricos hasta tener pilotos que son nativos digitales. ¿Es una cuestión generacional o es simple bajada de línea de "Sean activos con la gente en redes sociales"? Sí, por el momento sólo lo veo acá. Si uno se pone a pensar, en la F1 parece que los pilotos están en una cajita de cristal y nadie los toca, ni siquiera los periodistas que van a las carreras. Es abismal la diferencia entre una y otra. Ya de por sí ni Vettel ni Raikkonen manejan redes sociales... ¡Y Daniel Abt favea todo aquello que sea referido a los ePrix!

Son dos realidades distintas y la ilusión de ser vistos es también una herramienta de la Fórmula E para lograr el compromiso con su público, con el objetivo de que la participación de los espectadores es crucial. Ya desde el Fan Boost, el papel del espectador es clave. La Fórmula 1 en un vano intento por querer acaparar un nuevo público, inició la votación del Piloto de la carrera, pero su método de votación es un poco más engorroso que el simple Fan Boost.

El follow duró poquito, pero al menos ahora puedo comentar sus Stories.

Hace unos días le mandé esa captura con esas anotaciones (Sí, esa que ven ahí) a un amigo y su respuesta fue "Ah, sos muy popular". No me lo creí, ya que todos mis amigos que tuvieron una foto de la carrera (incluso mi hermanito) recibieron este tipo de interacciones. Pero más allá de ser popular o no, esa ilusión de visibilidad ente los pilotos es muy importante para hacernos sentir parte de la Fórmula E.


No pido que la F1 desempeñe un papel similar o que mejore su intento de notabilidad sin necesidad de derivar tráfico a una página web, sino más bien de que éstas acciones pueden empezar de a poco.

Primero, saquemos a los pilotos de la cajita.

Think outside the box.

Y luego hablamos.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Los dos a la final - Pascal mata Valtteri

Y eso es lo que me parece que pasó adentro de Mercedes, cuando tenían que definir al piloto.

Al final se quedaron con Bottas. Los motivos para elegir a Bottas son evidentes. Claro: era el único piloto libre, es un piloto con mucho crecimiento, hay muchas ganas de verlo con otro auto que no sea un Williams. 



El auto que maneja desde hace años tuvo sus momentos célebres, sin embargo en estos dos últimos años su rendimiento fluctuó un poco debido al coche. Los motivos para ver al finés a bordo de un auto ganador sobran cuando recordamos algunos momentos como podios, poles y ese año fatal en el que no pudo sumar por mucho tiempo. 

Cambia el blanco por el gris... el azul por el blanco. Personalmente creía que verlo a Bottas en Mercedes iba a ser algo más intrigante, pero en este último tiempo fue como un final anunciado. Quizá por la cantidad de rumores que se manejó durante el último mes, o quizá porque no esperábamos a Sebastian Vettel o a Fernando Alonso, el anuncio de Bottas no fue tan resonante.

Sí fue lo del regreso de Massa. 

Al menos, yo estuve en la carrera de Brasil en donde abandonó y se despidió de su público. Todos aplaudiendo, llorando, emocionados mientras la lluvia caía. La despedida fue hermosa frente a su gente, sin embargo todo eso quedó sin efecto. Se queda un año más. Eso sí que no lo esperábamos.

Ahora, volviendo al título de esta entrada: Si son los dos a la final, ¿quién era el otro? 

Pascal Wehrlein. 

Uno de los rookies del 2016, que empezó en el equipo Manor, con el back up de haber probado para Mercedes y Force India en un mismo entrenamiento. Ya con eso, para mí, es motivo más que suficiente para ficharlo en Mercedes. 
Pascal le dio puntos Manor casi 3 años después del último piloto que lo hizo, que fue Jules Bianchi. En un año demostró que desde atrás tiene todas las herramientas para destacarse con un auto mejor. Fue probador de Mercedes, ya sabe lo que es trabajar al lado de Hamilton. 

Para mí, era el gran candidato. ¿Acaso no quedó porque es muy joven? ¿O temen el efecto Rocky Balboa? 



Antes de continuar, les comento en qué consiste el efecto Rocky Balboa: cuando un consagrado intenta levantar su carrera, lo hace enfrentándose a un nuevito, a uno que recién empieza. El efecto es cuando el nuevo bate al consagrado, llevándose su gloria y, en consecuencia, todo lo que había ganado. 
Sabemos que Wehrlein arriba de un buen auto puede llegar a opacar a Hamilton, ¿la contratación de Bottas vino por el lado de no opacar al piloto inglés? 

Si ese es el motivo, me encantaría que Bottas por fin logre eclipsarlo, pero sin volverse loco en el medio. Esa locura, ese estrés que a Nico Rosberg le costó el resto de su carrera en F1 tras haber ganado el campeonato. 

viernes, 30 de diciembre de 2016

"Mamá, cuando sea grande quiero ser SimRacer"

La fantasía recurrente de la generación nacida en el 2000 es poder vivir de lo que más le gusta. Para la generación anterior (para algunos, incluso quien les habla) fue posible por las posibilidades que nuestros padres nos dieron: la de poder bancar estudios terciarios y cursos de lo que queríamos para de repente convertirnos en Programadores y enólogos a la vez con algún freelance de fotografía para poder ser y vivir de lo que más nos gustó desde siempre o al menos, lo que nos dé rédito y nos permita reinventarnos.

Sin embargo, para esta nueva generación uno de los pasatiempos más comunes es el vicio de los videojuegos: en red o solos, de rol o de competencia. La comunidad de gamers creció exponencialmente en los últimos años y los canales de You Tube dedicados al rubro son cada vez más, al punto que los gamers son casi como plagas. Los tipos de juegos son como los fandom* y definen qué es lo que quiere y cómo es cada gamer.



El quiebre en la industria de los videojuegos se dio con el campeonato mundial del League of Legends: un evento que conglomera a nivel mundial a los mejores jugadores, cuya final se equipara al de una final del Mundial de Fútbol o un Juego Olímpico. Al punto de que haya un show de cierre con Imagine Dragons y una canción propia. Hasta hay visado para los gamers que viajan por el mundo para competir, como si se tratara de un atleta olímpico.

¿Lo creíamos posible hace algunos años? Al menos yo, nunca lo hubiera pensado.

Ustedes se preguntarán, hacia dónde voy con esta introducción. Simple: al jugador de carreras en juegos o simuladores ahora lo conocemos como Sim Racer. Por suerte, los gráficos y la tecnología han avanzado lo suficiente como para cada vez estar más metidos en el videojuego. Con la aparición de los simuladores de carrera, que emulan una butaca de competición y las megapantallas en alta definición, los más afortunados se sienten pilotos de carreras profesionales.
Las categorías crean videojuegos y éstos SimRacers son los encargados de probarlos y desarrollarlos. Y por supuesto, cobran o al menos perciben un canje en productos. ¿El negocio es redondo? Así parece.

Pero un día, los simuladores de carrera se metieron tan de lleno en la competencia que apareció la Vegas eRace. Una carrera que disputarán los 20 pilotos de la Fórmula E junto con 10 SimRacers del mundo. Los equipos estarán formados por 3 pilotos (los dos oficiales + el corredor virtual) y se disputará un premio total de un millón de dólares. ¿Acaso alguien que juega mucho al simulador se podía imaginar correr con pilotos de la talla de Sebastien Buemi, Lucas Di Grassi y "Pechito" López?


Esta carrera se dio después de una temporada 2015/2016 con algunas carreras 1vs1 entre un piloto y un gamer. Al ver el éxito que éstas transmisiones han tenido en el público, Fórmula E fue por más y en su rol de categoría innovadora y sorprendente introduce esta competencia dentro de su calendario.

Si bien es una carrera sin puntos para el campeonato, en un formato poco convencional al que nos tiene acostumbrados la Fórmula E, este evento marcará un antes y un después en el automovilismo: es el momento en el que dejamos que la tecnología nos deje de hacer sentir que es un juego para pasar a ser, definitivamente, parte de algo.





************SEAN LIBRES DE COMENTAR*****************


*Fandom: Grupo, asociación de fans. Ej: Existe en Fandom de un cantante, una serie, un videojuego. etc.